domingo, 14 de enero de 2007

Cien

Este post es el número cien que se publica en este blog. Y antes de escribir sobre otra cosa pensé que esta vez no tenía que olvidarme de hacerle un pequeño homenaje a ese hecho, como me olvidé cuando se cumplió un año desde el principio o las veces que el contador de visitas mostró un número terminado en cero (nunca astronómico, la verdad sea dicha). Cien posts no parece ser mucho en el poco más de un año y medio que llevo haciéndolo, pero sí un montón de letras si uno se pone a leer desde el principio. Por lo menos bastante más letras de las que yo me creía capaz de poner juntas cuando empecé.

¿Por qué empecé? Esa es la pregunta que me gustaría responder(me) en este post número cien.

Una de las razones fue para tratar de recuperar mi lengua, dieciseis años después de haber emigrado. Cuando me fui de Argentina dejé de escribir en castellano, primero porque me puse a aprender a escribir en danés, después en inglés y después —menos— en francés. Mientras me dedicaba a aprender a escribir en otros idiomas, y pese a que siempre sentí que me salía bastante bien, me daba cuenta que nunca podría hacerlo como en castellano. Pero con los esfuerzos de poner la cabeza en sintonía con los otros idiomas iba abandonando totalmente la práctica de mi lengua materna.

Otra razón fue que por la época en que empecé, el primer gran amigo que encontré en los quince años que llevaba afuera, uno de esos amigos a los que uno les confiaría lo que sea y con los cuales uno habla de todo y se divierte con todo, había dejado Bruselas y yo me sentía bastante sola. Además, sus necesidades epistolares no se correspondían para nada con las mías. En lugar de atosigarlo a cartas, preferí escribir lo que se me ocurriera para mí, pero la desventaja que tenía eso era que no lo podía discutir con nadie.

La última razón fue la de tratar de poner un poco en orden lo que me pasaba por la cabeza. Llevaba años manteniendo largas conversaciones conmigo misma en las que me argumentaba y me contraargumentaba, me convencía de una cosa y luego de la otra, me dedicaba a analizar algo desde un punto de vista y luego del otro y eso, para una persona que todavía tiene que escribir un par de cosas para terminar algo que empezó y dejó sin terminar, era bastante peligroso y poco consecuente.

Y entonces fue que descubrí los blogs. Y el resto es lo que está acá.

24 comentarios:

Mikaelina dijo...

Escribir blogs, es cierto, ayuda a poner en órden las ideas, a darles forma. No sé cuántas sesiones de psicoterapia nos estamos ahorrando!

¡Por fin entendí el título del blog!! Viajo frecuentemente a bruselas, si quieres te aviso.

Mikaelina dijo...

Ahora me doy cuenta, es que tenía que haber empezado por el principio, por los primeros post, desolée.

¡Y felicidades por el número 100, que no te dije nada!!

Ulschmidt dijo...

Felicitaciones! Yo creía que andaría por el post número mil, por la presencia que tiene en la blogósfera (al menos, en esta parte del archipiélago que nos toca, ya que la blogósfera completa es astronómica) - Lo suyo es más calidad que número, sin duda.
Su manejo de los idiomas me admira, ya se lo dije una vez, y de todas las razones que nos da la de las conversaciones internas es la que más me identifica.
Me da curiosidad: el par de cosas que empezó y dejó sin terminar y se terminan escribiendo.

arboltsef dijo...

Muchísimas felicidades. (Me impresiona la cantidad enorme de idiomas que manejas)

Y esto sigue una adicción espero ;) sigue creciendo en esto... yo sé que no puedo dejarlo ;)

Ana C. dijo...

¡Gracias, Mikaelina! Y mandame un mail cuando estés por venir.

Su impresión, Ulschmidt, es porque usted debe ser uno de las dos o tres personas que se leyeron los cien. Me tranquiliza saber que no soy la única que discute consigo misma.

Gracias, Agustín, siempre me pone muy contenta que sigas pasando por acá. Mientras yo escribí 100, vos debes haber escrito unos impresionantes 2500, la mayoría memorables.

(Para los que todavía no lo hicieron, visiten el blog de Agustín. Parece la Biblioteca de Alejandría, toda escrita por él solo, aunque ayuda que tiene a sus escritos clasificados por series).

Caracol dijo...

Por suerte lo hiciste.
Valió y vale la pena leerte.

Roy Batty dijo...

tengo un amigo que solo lleva 2 posts en su nuevo blog que creo recientemente igual que yo y ya se esta rajando.

felicidades.

Beatriz dijo...

escribir un blog es terapéutico

Minerva dijo...

Bueno, es como una manera rara de empezar un blog, pero vale, sobre todo si uno tiene cosas que decir (que son más importantes que el idioma en el cual las diga)
Salud y suerte

Ana C. dijo...

Gracias, Caracol, lo mismo digo.

Roy Batty, bienvenido! Yo también pensé que me iba a pasar lo mismo después del segundo post. Uno nunca sabe.

Beatriz, bienvenida también! Sí, es terapéutico, pero quizás en otro sentido que el tradicional y más en el sentido que, en cuanto empezás a jugar con las palabras y a alejarte un poco de vos mismo, termina siendo como hacer alfarería o punto cruz, una actividad de recreo.

Minerva, en serio te parece raro? Yo creo que hay muchos expatriados con razones parecidas.

Roy y Beatriz, justo ahora estoy un poco debordée. Cuando tenga un poco más de tiempo, paso por el blog de ustedes a leerlos.

mardevientos dijo...

Acaso este blog no te hizo descubir tambien a vos una Ana que no conocias?
Brindo por otros cien... y sigamos!

DudaDesnuda dijo...

¡Felices 100!!!

Dale, que ahora que te volví a encontrar, estás otra vez en mi caminoooooooo!!!

Besos y regresos

Cuni dijo...

No sé por qué una vez pensé que quizás habías decidido escribir para extrañar menos las viejas costumbres, los amigos, la familia. Creo que si viviera afuera lo primero que haría sería tener un blog, je. Felicitaciones.

Mikaelina dijo...

¿Y para cuando el 101, Ana?

Amor dijo...

Bloguéemonos, Ana, cuanto podamos, que la vida es quererse aunque sea solo escribiendo, escribiendo de
Amor

Anónimo dijo...

me siento raro solo leyendo y comentando, debere abrir uno? bah, debere escribir?
ayj

Ana C. dijo...

Muchas gracias a todos por pasar. El 101 va a tener que esperar unos días, por ahora.

Ayj, por lo menos inténtelo, si se siente raro. Con lo activo que es como comentador, pronto va a tener algunos lectores.

Alex dijo...

te felicito!!!!
me encanto lo de las conversaciones con vos misma, también fue uno de los motivos que me llevaron a escribir en un blog.
cada vez me convenzo más, las almas se encuentran.
alex de amor profano loguada desde siete pecados

Batman dijo...

Solo se trata de escribir...o de vivir? Como era la cosa? Anyways, congrats!

PartyAnimal dijo...

Antes era: Pienso, luego existo.
Ahora es: Blogueo, luego pienso :)

Felicidades y x muchos 100 posts mas!!

Arbusto dijo...

Yo empecé por algo parecido. Mi blog hizo que escribiera mas de lo que creì posible. Gracias por el comentario favorable a mi último post. Un abrazo.

Ezequiel

montevideana dijo...

Cuando abrí mi blog pensé: quiero que mi blog se parezca a este. Cómico, ¿no?

Es increíble que no importa cuánto uno haya aprendido otro idioma, siempre quedan cosas que sólo se pueden expresar en el propio. ¿Por qué será?

Ana C. dijo...

Montevideana, eso que decís me parece súper-emocionante y halagador, gracias!

(A mí me gusta tanto como escribís vos que el halago cuenta doble).

Daniela dijo...

Felices cien! Y no los representa para nada, che, cada vez se la ve más linda.