domingo, 19 de febrero de 2006

Mahoma y la industria lechera

Malizia tiene razón, parece que justo esta época fuera una de ésas en las que la humanidad va para atrás.

Nunca voy a justificar ni el racismo ni la xenofobia, pero quizás intentar, hasta cierto punto, comprenderlos o encontrarles una explicación.

Los daneses no son un pueblo muy grande, un poco más de cinco millones, y una de las razones por las que su sociedad funciona tan bien y está tan bien organizada es su homogeneidad. La forma de pensar es parecida y es fácil obtener consenso generalizado cuando de reformar la sociedad se trata. Eso puede hacer que para algunos el sistema político sea aburrido, aunque en realidad no es así. Casi todos los partidos están bien apiñados en el centro de un eje izquierda-derecha y las luchas por el poder son bastante fuertes, aún dentro de los mismos partidos políticos.

En el mundo actual un país así de chiquito, homogéneo y abierto sufre bastante, sobre todo por las tensiones que produce la immigración. Dinamarca tuvo una política de asilo muy generosa durante los ochenta y la primera mitad de los noventa que se sumó a la immigración turca y pakistaní de los sesenta. El resultado de eso es que hoy debe haber entre 200 mil y 300 mil musulmanes, bastante visibles para la opinión pública por ser tan diferentes.

En la mayoría de los países, los immigrantes son buenos para el país que los recibe, trabajan en los trabajos que nadie quiere, pagan impuestos, dinamizan la sociedad, pero en Dinamarca cuestan plata. Los daneses tienen ese súper estado de bienestar porque la mayoría de la gente trabaja mucho y paga unos impuestos brutales. En eso los daneses se pusieron de acuerdo hace mucho y lo hacen, aunque a nadie le gusta trabajar y pagar impuestos, porque para ellos es el precio que tienen que pagar para tener una sociedad sin pobres, donde todo el mundo puede ir a la escuela o al hospital cuando hace falta. Para los daneses, los immigrantes que reciben más de lo que aportan son una especie de parásitos indeseables, algo en lo que muchos otros pueblos deben estar de acuerdo.

Si además esos “parásitos” tienen que decidir sobre lo que está permitido publicar o no, entonces, bueno, la que se puede armar es la que terminó por armarse en la realidad. Que el Jyllands Posten haya querido provocar, sí, es posible que sí. Ellos dicen que publicaron los dibujos para mostrar que en Dinamarca no existía autocensura. Y aunque es cierto que es el diario más crítico hacia los immigrantes (yo en un determinado momento dejé de leerlo porque, como immigrante que fui, me tenían bastante harta), también es cierto que en mayo del año pasado recibió un premio europeo por contribuir a la diversidad y estar en contra de la discriminación. ¿El gobierno danés? Bueno, para mí no estuvieron demasiado diplomáticos y sí bastante arrogantes. Y los dibujos siguen pareciéndome bastante buenos. Me gusta el de la censura, el de las vírgenes, el del nene en la escuela con la camiseta de fútbol de un club danés, el del dibujante que dibuja con miedo, el del autor del libro sobre Mahoma que no encontraba dibujante para su libro por culpa de la autocensura y terminó teniendo publicidad en todo el mundo y, por supuesto, el de la bomba, que refleja lo que hoy por hoy significa la palabra "Islam" para los occidentales. Terror.

Y los daneses son bastante sanguinarios con ellos mismos, para muestra, el dibujito con el que empieza este post donde se ve al primer ministro disculpándose bajo presión de la industria lechera. Voilá!

11 comentarios:

Ulschmidt dijo...

Conocí un par de daneses, hace mucho. Eran de la DDS - De Danske Sukerfabrikken... o algo como eso - venían a instalar unos equipos en un ingenio azucarero donde yo trabajaba. Muchachos muy trabajadores. En sus horas libres le daban al trago fuerte y a las damas locales. Doy fé que no manifestaban racismo en tales cuestiones. De hecho por su excesiva intimidad con las nativas uno de ellos contrajo algo extraño en el Norte - en Bolivia o en Salta, no recuerdo - durante una temporada similar, que lo volvió totalmente calvo - en una época, 20 años ha, en que ser calvo no estaba de moda.
Haciendo gala de nuestros conocimientos de danés por ello lo llamábamos "el pelado".
Y nunca ví a ninguno haciendo caricaturas de Mahoma, lo juro.

Patrizio dijo...

Ana, ya te conté cuál es mi opinión, pero ahora la puedo sacar de tu mismo post. Y se trata de provocaciones y generalizaciones.
El dibujo sobre el ministro apunta al ministro, a una persona.
Los dibujos sobre los musulmanes apuntan a un colectivo. Y vos misma decís que, para los occidentales, la palabra Islam significa terror.
Las crítica a la inmigración apunta a otro colectivo. Y a un colectivo del que formaste parte. Y no creo que hayas sido un parásito indeseable.
Siempre hago la salvedad (no me canso), por las dudas y para que no haya malos entendidos, que muchas de las reacciones de las comunidades musulmanas son orquestadas, desproporcionadas y criminales.

Ana C. dijo...

Ulschmidt, Y sí... borrachos y mujeriegos. Me gusta como estereotipo (aunque como buen estereotipo sólo sea una exageración). Nunca había escuchado hablar de calvicies originadas en la falta de profilaxis.

Patrizio, en el origen de los dibujos no hubo una provocación. Los tipos publicaron los dibujos porque un escritor danés, que estaba escribiendo un libro sobre el Corán para chicos, no podía encontrar dibujante porque estaban todos muertos de miedo. El diario se pregunta: ¿Cómo es posible que en nuestro propio país no podamos publicar lo que se nos da la gana? y convoca a una serie de dibujantes para dibujar a Mahoma. A partir de ahí un grupo de imanes bastante fundamentalistas (¡residentes en Dinamarca!) se dedicó a recorrer algunos países árabes para organizar la propaganda anti-Dinamarca y anti-Occidente.
¿Entiendo mal yo o te parece raro que se asocie el Islam al terrorismo?

Patrizio dijo...

Confieso que no sabía lo del libro y es un buen dato. Debido al tema de las caricaturas, muchos nos informamos sobre el Jyllands Posten y supimos que se trata de un medio xenófobo. Seguro que vos tenés más información que cualquiera de los neófitos sobre el tema (entre los que me incluyo) y por eso me gusta leer lo que escribís, porque sos una fuente de información de primera mano. Pero evidentemente, encuentro difícil que nos pongamos de acuerdo en este tema.

En cuanto a lo del Islam, no me parece raro que lo asocies con el terrorismo. Me parece injusto. Aunque haya muchos musulmanes dispuestos a matar inocentes en nombre de su dios, no implica que todos estén dispuestos a hacerlo. Para ser más claro, considero que el Gobierno de Bush es terrorista. Son muchos los norteamericanos que lo apoyan (eso fue reelecto). Eso no implica que todos los norteamericanos sean terroristas.
¿Me parece raro que alguien asocie a Estados Unidos con el terrorismo? No, no me parece raro, me parece injusto.

MAtias dijo...

En realidad no se trata de una cuestión de opinión, se trata de una realidad. El islam está asociado con el terrorismo, nos guste o no. Quedaría preguntarse por qué pasa eso. Pero mientras tanto, pasa.
En cuanto a un colectivo emigrante, tengo una clara opinión al respecto: con todos los matices que se le quiera agregar, al final será siempre el colectivo emigrante el que deberá encajar en la sociedad y nunca al revés (aquí, en Dinamarca, en Arabia Saudita o en la China).

Ulschmidt dijo...

¿Porqué la industria lechera quiere que el Primer Ministro se retracte?
Tiña. Se llama tiña de la cabeza el hongo que produce calvicie.

Ana C. dijo...

Patrizio, puede ser que sea injusto, pero el hecho es que tres de los más graves atentados terroristas que hubo en la historia vinieron de gente que los cometió en nombre del Islam. Uno no puede tirar la piedra y ponerse en el papel de víctima. Por supuesto que hay montones de musulmanes pacíficos, pero también hay unos cuantos que creen bastante fervientemente en la Guerra Santa y están bien instaladitos en países europeos, tratando de desestabilizar el sistema. Pol Pot y Ho Chi Minh también estuvieron en Europa, pero el kilombo lo armaron en sus respectivos países.

Matías, tu respuesta podría haber sido la mía.

Ulschmidt, no fue sólo la industria lechera, que tenía fábricas en algunos países árabes y las tuvieron que cerrar, sino también otras empresas danesas como Mærsk, por ejemplo, que es la empresa de transporte marítimo más grande del mundo, que trataron de despegarse del tema bastante rápido para no tener problemas.

Ulschmidt dijo...

En ocasión de la bomba que hizo volar la AMIA en Buenos Aires entrevistaron por la tele al encargado de negocios iraní - ya se filtraban noticias de que en la embajada había ocurrido inusual y sospechoso movimiento y tráfico previo al atentado - y el tipo, muy de turbante, mencionó que Iran era principal comprador de trigo de la Argentina, y que eso representaba mucho. Lo dijo con inocultable desprecio, muy confiado en que los intereses monetarios harían que estos sub-occidentales sudacas pasaran a segundo plano el asesinato de ochenta de ellos en plena ciudad.
Y la verdad me lamento que no hayan roto relaciones con Iran desde entonces a la fecha. Investigaciones posteriores demostraron que el Hezbollah fue autor del atentado, e Irán es el motor económico y logístico del Hezbollah.

Patrizio dijo...

Ana, a eso voy. "Hay unos cuantos..." como bien decís. Muchos más, seguramente, que fieles de otras religiones o grupos de cualquier tipo. Pero, según mi punto de vista, no alcanzan para asociar directamente al Islam con el terrorismo, sino a esos cuantos con el terrorismo. Sabés que en cualquier país de Europa convivimos con muchos musulmanes. Una compañera de trabajo, de hecho, lo es. Y cuando hablaste de esa asociación, me vino a la cabeza inmediatamente su imagen. Justo iba a hacer un post hablando de ella. Ojo, tampoco me hago el santito, porque a mí también se me hace difícil dividir las cosas. No me sale naturalmente la disociación, sino que me la planteo y trato de hacer lo justo. Trato.
Alguna vez, escribí un post sobre Abraham, personaje común a cristianos, judíos y musulmanes. Según dicen estas tres religiones, Dios le pidió que matara a su hijo para demostrar su amor a él. Abraham estuvo dispuesto a hacerlo. En el post escribí "empezamos mal". Las tres religiones más difundidas en Occidente plantean el matar en nombre de Dios. Un desastre ¿no?

PD: no te quiero dorar la píldora, pero de lo que decís vos, al margen de no estar de acuerdo en algunos puntos, aprendo mucho. Tomá, te lo dije.

Ana C. dijo...

Ulschmidt, yo siempre tuve la teoría que lo de la bomba de la AMIA fue una especie de venganza por la participación argentina en la primera guerra del Golfo.

Pero Patrizio, yo no estoy diciendo que todos los musulmanes sean terroristas. Hay musulmanes y musulmanes y yo también conozco algunos de ellos bien simpáticos, además de que me encanta la comida árabe, sobre todo en su versión marroquí. Yo lo que digo es que después del atentado del World Trade Center, del de la estación de Atocha y de los del subte en Londres la imagen que tiene el hombre occidental del Islam como idea es la del terrorismo y esa imagen es la que queda plasmada en el dibujo de la bomba en el turbante.

Ana C. dijo...

Ah! Y Arla, la empresa lechera de la vaca del dibujito ya lleva perdiendo 280 millones de alguna unidad monetaria que no me acuerdo y no consigue a quién venderle leche en el Oriente Medio.