sábado, 1 de marzo de 2008

Aceptación

Lo bueno de las fiestas modernas es que uno vuelve a su casa medio borracho y con la cintura dislocada, pero sin olor a humo.

6 comentarios:

Alex dijo...

acá no se consigue!!!

Pedro Martín dijo...

Siempre es bueno, obtener algo bueno de las cosas que nos pasan, no?
La visión del medio vaso lleno.

zorgin dijo...

se me ocurren varias ideas de por qué una dama medio borracha tiene la cintura medio dislocada... ;)
se divirtió?...,
y de que es ese perfume que se siente?

Fran dijo...

Antitabaco?

Anónimo dijo...

Gran verdad!
Como fumador lo considero una gran ventaja!
Igual a veces se extrania la onda humareda de subsuelo de un boliche que no deberia estar habilitado tan tipica de buenos aires (aquellos que fueron a las fiestas pop city, o al Codo, saben de que hablo.

burocracia dijo...

exacto. el problema está en cuando uno vuelve a esas fiestas antiguas, igual de medio borracho, pero apestando a tabaco. antes en la ignorancia molestaba un poco, ahora molesta sobremanera.