jueves, 24 de mayo de 2007

El hijo de la hindú y el rolling stone

En Bélgica se estrenan las películas los miércoles, así que cuando aparece un blockbuster, siempre conseguimos verla un día antes que el resto del mundo. Ayer fue el turno de una de las tres películas para las que mis hijos estaban haciendo la cuenta regresiva, En el Fin del Mundo, la última de la, esperemos, trilogía Piratas del Caribe, serie que hizo una revisión entre irónica y exagerada del género piratesco.

Eso de tener dos hijos en edad de películas de aventuras siempre sirve de excusa, lo cierto es que yo también la estaba esperando con muchas ganas. Así que ahí nos fuimos, la mamá infantil con sus dos hijos, intentando encontrar una función en la que no hubiera mucha gente a pesar de ser el día de estreno. Y tuvimos suerte. O nos metimos justo entre las funciones de chicos y las de grandes, o ayer muy poca gente fue al cine, porque no sólo conseguimos no hacer cola para comprar las entradas, sino que además encontramos lugar en el medio de la última fila, como nos gusta a los tres.

La serie Piratas del Caribe se basa, como todo el mundo sabe, en una atracción de los parques de Disney, al contrario de lo que suele ser el caso, lo que no daba lugar para esperar demasiado. Sin embargo, fueron para mí una de esas desilusiones al revés que uno se lleva a veces. Desde el principio quedé tan encantada que tuve que ver La Maldición del Perla Negra dos veces. Y me gustó más la segunda vez que la primera. Con El Cofre del Hombre Muerto me pasó lo contrario, sin embargo. La primera vez que la ví me pareció mejor que la del Perla Negra, sobre todo por esos marineros embrujados que van perdiendo su condición humana mientras los va absorbiendo el mar, pero en la segunda me aburrió un poco.

Con la tercera no sé qué va a pasar. Por ahora, ayer disfrutamos de su excesos. Todo en ella es exuberante, empezando por los 168 minutos que dura, siguiendo con la multiplicación de Jack Sparrows en sus delirios oníricos o en sus discusiones consigo mismo hasta que consigue ponerse de acuerdo y con la cantidad de historias cruzadas y de actores que hacen que uno a veces no entienda por dónde va el cuento y terminando con una batalla naval de una media hora al borde de un maelstrom donde pasa de todo. Como si el director hubiera decidido darse todos los gustos al final de la serie. Como tanto mis hijos como yo somos espectadores muy agradecidos, nos quedamos las dos horas y 48 minutos embobados sin tener en ningún momento la sensación de que era demasiado, como le pasa a espectadores más exigentes. Para nosotros es la longitud ideal que tiene que tener una película como ésta para que uno no se quede con esa sensación de que se terminó demasiado rápido.

Cuando empieza la película, Jack está en otra dimensión del mundo, un lugar donde no está ni muerto, ni vivo pero en el que está para ser castigado. Para encontrarlo, los que lo buscan deberán llegar al fin del mundo y, mientras lo hacen, nosotros nos encontramos en un lugar alucinante al mejor estilo Terry Gillian, un desierto de roca gris, sin tiempo y sin vientos, con un Jack, capitán y tripulación al mismo tiempo, dándose ordenes y maltratándose a sí mismo en incontables versiones.

Ponerse a contar el resto sobrepasaría por mucho los límites de este blog y además sería una lástima, así que acá nos quedamos. Todas las historias quedan cerradas esta vez, lo que indica que una cuarta no sería necesaria pero nunca se sabe. Queden para el final los dos objetos mágicos que nos encontramos entre toda la parafernalia. A la brújula que indica la dirección del sitio que más deseamos, se le agrega ahora un mapa compuesto de círculos giratorios que se pueden combinar de múltiples, quizá infinitas, maneras y que entonces muestra al estudioso o al inspirado ese lugar deseado que uno persigue o el sitio exacto donde está escondido el próximo tesoro.

Y además, Jack tiene un papá del que heredó, como no podía ser de otra manera, el look y al que actúa, para cerrar el círculo y con el mismo anillo de siempre, el que lo tenía que actuar, aunque aparece demasiado poco para mi gusto.

Para verla, por lo menos una y hasta dos veces, con hijos en edad de películas de piratas, o no.

17 comentarios:

El Canilla dijo...

maesltrom. !!!

No leía esa palabra desde 20.000 leguas ...
Obviamente iré mi con mis dos cools hijas ( fanáticas del chico Bloom ).
Yo voy a reirme un rato con el amigo Depp, que se divierte como loco.

Alex dijo...

no lo leí porque quiero ir virgen al cine!

zorgin dijo...

Ahh, pero tenemos aquí tambien un seccion espectáculos?

Ulschmidt dijo...

una de piratas siempre viene bien.

Ana C. dijo...

El de esta película vale la pena verlo, Canilla. Lo que son las diferencias generacionales. Yo pensaba que al lado de Johnny Depp, ese chico Orlando quedaba completamente borrado, pero no.

Igual tuve cuidado de no contar demasiado, Alex ¿eh?

Ah, sí, Zorgin, acá tenemos también una sección espectáculos que según intenciones iniciales tendría que haber sido un poco más grande.

Y hacía mucho que no se hacían, Ulschmidt.

Cunilandia dijo...

Ahora me dieron ganas de verlas...¿En Bélgica hacen cola para ir al cine?, naaaaaaaa ;)

Argenlibre dijo...

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Ulschmidt dijo...

Caramba, llaman a votar en su blog!
De paso, feliz 25 de Mayo en Bélgica. No le pedimos que se ponga la escarapela porque nadie va a entender (bueno, acá nadie se la pone ya tampoco)

Patrizio dijo...

Tuve que dejar de leer el post, porque no vi la peli y me pareció que iba a adelantarme demasiado (me gusta no saber nada de lo que voy a ver).
Hoy justo voy a ver por segunda vez en casa, la segunda.
La primera vez que la vi, odié la primera media hora y después me enganché. Justamente, lo que no me gustó de esa primera media hora fue la exuberancia.
A la primera, prácticamente, no le encuentro fisuras (creo que la vi tres veces).
Ya te contaré de la tercera.

Ana C. dijo...

¡Claro que se hace cola para ir al cine también, Cuni! Pero avanzan bastante rápido, creo.

¿0,5% solamente? ¡Eso sí que es poco! Intentaremos subir el porcentaje este año, entonces.

¿Vio, Ulschmidt? Como si hiciera falta insistirme mucho a mí... Lástima lo de la escarapela en desuso. Era uno de los hitos anuales.

Nada de arruinarle las películas a nadie, Patrizio. ¿Vas a ir con los sobrinos? ¡Que la disfrutes!

Indigo dijo...

No entiendo, yo vi la uno y... no sé, me pareció la replica del jueguito de piratas de Disney, pero en película.
Me estoy perdiendo de algo bueno realmente? Vale la pena que lo baje?

Ana dijo...

Ayer fui a verla con mis dos hijos, nos divertimos pila!! Cariños.

Susymon dijo...

Ví las dos primeras, y realmente me encantaron, estamos por ver la tercera junto con mis hijas, besos patagónicos!!!

Señor K. dijo...

Mis sobrinos aman estas películas -aunque la 2da les dió un poco de miedo-; y el jueguito de la play, claro. Vamos a ver qué onda la 3era.

montevideana dijo...

Me vino bárbaro leer tu comentario porque el del crítico de cine de La Diaria le dio con un caño. Esta tarde (que es miércoles) voy y te cuento.

: )

Ana C. dijo...

¡Espero que los que la vieron la hayan disfrutado y que pasen y cuenten! (aunque no).

vic dijo...

ya la vi!
hablamos mañana de la peli en la Cantina?

(hola, pasé y me quedé leyendo... permiso, noc noc)